Mostrando entradas con la etiqueta Cátaros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cátaros. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de enero de 2011

La conspiración sagrada - Las tres caras de Dios


La conspiración sagrada - Las tres caras de Dios

Jorge Blaschke
Ediciones Robinboock

Reseñado por Bibiana Ripol

Toda religión es una secta que ha triunfado. El Opus Dei es una poderosa secta con la aquiescencia de una religión triunfante. Los cátaros fueron una secta de hombres puros, bons homes, que fracasaron frente a una religión que era corrupta. Los templarios fueron una orden a punto de convertirse en una poderosa secta o una religión triunfante.

jueves, 30 de diciembre de 2010

La profecía del laurel


Redacción de Soriaymas - 23/06/2006

Como presentador del autor y de su libro, "La Profecía del Laurel", actuó el director de Soriaymas, el ensayista, periodista y escritor, Ángel Almazán. El acto tuvo lugar el sábado, 17 de junio, en la casa rural "El pajar del búho" en la localidad soriana de La Cuesta.

 

La presentación tuvo lugar el 16 de junio.

Ángel Almazán, autor del ensayo "De Numancia a Montsegur", calificó a esta primera novela histórica de Jesús Ávila Granados, como reflejo literario de otro libro anterior de éste, "La Mitología cátara", y como fruto de la reflexión personal de Ávila Granados sobre el catarismo y su viajar por el Languedoc. Dejó claro que los cátaros eran cristianos, aunque no católicos, y que, en su opinión, las relación entre cátaros y templarios fueron exotéricas y no esotéricas: "Hay que tener en cuenta que ambos convivían en Occitania y que las relaciones personales, humanas, eran inevitables. Es muy probable que en las encomiendas templarias pudieran refugiarse algunos cátaros de la persecución inquisitorial y de los cruzados franceses, especialmente aquellos que fuesen parientes o amigos de algunos templarios que residían en tales encomiendas".

Ángel Almazán confesó que el tema cátaro comenzó a conocerlo cuando un amigo del instituto le regaló "El milagro cátaro", de André Nataf. "Aquel libro me llevó, con el paso del tiempo, a adentrarme en el estudio del catarismo, a viajar a Montsegur, Toulouse, Pamiers, Foix, Fanjeaux y Proulle, de donde surgió mi ensayo soriano-occitano, y posteriormente la novela "Los códices templarios del río Lobos". Y algo así creo yo que debe provocar "La Profecía del Laurel": motivar al lector inquieto a leer más obras sobre el catarismo, intentar conocer su doctrina, sus posibles vinculaciones con el bogomilismo y maniqueísmo... Y que esa búsqueda culmine en una superación del dualismo al imponerse la metafísica de la Unidad y la Unicidad, pues el catarismo fue un movimiento que comparte la concepción dualista de diversas corrientes del gnosticismo cristiano en el que se entremezclan cuestiones esotéricas con otras ciertamente ocultistas, aunque la Gnosis cristiana es algo muy distinto al llamado gnosticismo cristiano, puesto que la Gnosis cristiana, como la de cualquier tradición es esotérica en su totalidad y no contiene elementos ocultistas", ha señalado Ángel Almazán a Soriaymas.

Por su parte Jesús Ávila resumió algunos contenidos de esta novela que se centran en los dieciséis años últimos del último perfecto cátaro documentado Guilhelm Belibaste, quemado en la hoguera como hereje, en 1321, en Villerouge-Termenès (Montsegur había caído en 1244 y el último baluarte cátaro, Quéribus, en 1255). Igualmente complació a los asistentes mostrándoles seis decenas de diapositivas de los enclaves cátaros que son citados en esta novela editada por Planeta, que está siendo traducida a varios idiomas y que fue publicada hace un año.

La novela de Jesús Ávila es un peregrinar exterior e interior por los emplazamientos cátaros (culminando en Cataluña) y por las creencias y rituales cátaros; doble peregrinaje que se ha complementado, para hacerlo más atractivo literariamente, con algunos rituales pseudocátaros y otros presuntamente brujeriles de tinte ocultista (sanaciones tomadas de grimorios medievales o ensayos pseudodruídicos y ritos de aquelarres creados por la imaginación malsana de los inquisidores y que grupos de magia negra imitan, de un modo u otro, en la actualidad).

Nota: en Soriaymas hay cuatro capítulos del ensayo "De Numancia a Montsegur", directamente vinculados con el catarismo

Enlaces relacionados:
Reseñas sobre "La profecía del laurel" 

Cronología cátara

La mitología cátara


Redacción de Soriaymas - 02/03/2006

Índice de este libro de Jesús Ávila Granados publicado por Martínez Roca y Planeta de Agostini con datos históricos, interpretaciones simbólicas, referencias turístico-culturales de los enclaves, etc.

 
Imagen de portada: Sto Domingo de Guzmán, canónigo de Osma (Soria), y su obispo predicando en Languedoc


INDICE GENERAL DEL LIBRO

AGRADECIMIENTOS  - PRÓLOGO de Chema Ferrer Cuñat  - INTRODUCCIÓN


DESDE LOS CONFINES DE PERSIA HASTA OCCITANIA
- Zaratustra - Mani - Bogomilismo

EUROPA CERRADA Y EUROPA ABIERTA
- Del libre comercio a la tragedia de la guerra
- La bastida, un fenómeno sociocultural

EL HOLOCAUSTO CATARO
- Cátaros en el Languedoc
- La cruzada papal
- Conquista plaza por plaza
- Ayuda y muerte del rey de Aragón
- Nuevo asedio a la ciudad de Toulouse
- Éxitos para Francia y la Iglesia
- Símbolo del catarismo
- La fase final del catarismo

LOS PODERES DEL MIEDO

BELIBASTE, EL ÚLTIMO CÁTARO DE OCCITANIA

EL PENSAMIENTO CÁTARO

LA RELIGIÓN CÁTARA
- Una búsqueda perpetua de la perfección cristiana

EL RITUAL CÁTARO

DE LAS GRUTAS PREHISTÓRICAS A LOS RITOS DE INICIACIÓN MEDIEVALES
-La búsqueda de la perfección

ESTELAS DISCOIDALES
EL PAPEL DE LA MUJER EN LA SOCIEDAD OCCITANA MEDIEVAL

LOS SÍMBOLOS ESOTÉRICOS DEL CATARISMO
- El culto al dios solar
- El lenguaje de las cartas sagradas Occidente
- Los términos del Más Allá
- El sol cátaro
- Equinoccios y solsticios
- El obelisco
- Los árboles sagrados
- El roble
- El ciprés
- La visión musulmana
- La palmera
- El padre nuestro
- El pentágono
- El Santo Grial
- La dualidad Bien/Mal
- El libre albedrío
- La estrella de doce puntas
- Las aves sagradas
- El pelícano
- La paloma
- La oca
- El pez

LOS ENCLAVES CÁTAROS DE FRANCIA

L'Ariége:
Foix (174); Lordat (177); Mirepoix (177); Montaillou (179); Montréal-de-Sos (180); Montségur (182); La búsqueda del Grial (185); Altar solar (186); Pamiers (188); Péreille (190); Roquefixade (190); Saverdun (191); Tarascon-sur-Ariége (192); Ussat-les-Bains (192); Usson (194).

Aude:
Aguilar (195); Alet (195); Arques (197); Bram (198); Carcasona (199); Castelnaudary (203); Fanjeaux (204); Fontfroide (206); Lagrasse (206); Lastours-Cabaret (207); Les Cassés (210); Limoux (212); Montferrand (212); Montmaur (213); Montréal (214); Narbona (215); Padern (216); Peyrepertuse (216); Pieusse (218); Puilaurens (218); Puivert (220); Quéribus (221); Rennes-le-Cháteau (223); Roquefeuil (225); Saussac (225); Termes (226); Villerouge-Termenés (228).

Aveyron:Millau (230); Morlhon (231); Najac (232); Sévérac-le-Cháteau (233).

Dordoña:Beynac (234); Biron (234); Castelnaud (235); Domme (236); Montfort (237); Sarlat (238).

Gard:Beaucaire (240); Saint-Gilles (241).

Aute-Garonne:
Auterive (244); Avignonet (244); Muret (246); Roquefort-surGaronne (247); Saint-Félix-de-Lauragais (247); Toulouse (249); Verfeil (2SS); Villemur (2SS).

Hautes Pyrénées: Lourdes (2S7).

Hérault;Béziers (2S9); Minerve (261); Puysserguier (264).

Lot: Cahors (266); Castelnau-Montratier (267); Gourdon (268); Luzech (268); Montcuq (269); Rocamadour (270); Saint-Cirq Lapopie (272).

Lot-et-Garonne:Agen (273); Casseneuil (274); Gavaudun (27S); Marmande (276); Penne d'Agenais (277); Pujols (279); Tonneins (279).

Tarn:Albi (281); Castres (282); Cordes-sur-Ciel (283); Gaillac (284); Hautpoul-Mazamet (28S); Lagrave (287); Lavaur (287); Lombers (289); Montgey (290); Penne d'Albigeois (291); Puycelsi (292); Puylaurens (293); Rabastens (294); Saint-Marcel (29S).

Tarn-et-Garone:Bruniquel (297); Castelsarrasin (298); Caylus (299); Laguépie (299); Moissac (300); Montauban (302); Saint-Antonin-Noble-Val (30S); Verdun-sur-Garonne (306).

Vaucluse:Aviñon (307).

TRAS LAS HUELLAS DEL CATARISMO
- El sentier cathare
- El Camí dels bons homes

CRONOLOGÍA
DIRECCIONES DE INTERÉS
BIBLIOGRAFÍA
ÍNDICE ONOMÁSTICO


DEL PRÓLOGO

Jesús Ávila Granados, escritor comprometido siempre en arrojar luz sobre los rincones más oscuros de la historia, muestra su empeño vital a lo largo de los capítulos de esta obra. El lector descubrirá cómo desgrana uno a uno todos los elementos que desencadenaron el nacimiento del catarismo. Muestra, además, la salvaje represión que sobre aquéllos se desencadenó, mucho más que cualquiera vista en otras épocas, ya que condujo, de facto, a su completo exterminio. Instituciones tan temidas y nefastas como la Inquisición crecieron y recibieron su adiestramiento en los procesos, torturas y ejecuciones sumarias con que más tarde aterrorizarían el orbe cristiano hasta entrado el siglo xix. Otras reacciones a estos hechos alumbraron iniciativas más constructivas, como el nacimiento de las órdenes mendicantes, tal fueron la de los franciscanos o los predicadores. También las hubo a medio camino, como la de los dominicos, que tomaron la vía drástica de engrosar los tribunales del Santo Oficio y ocuparse en la prédica entre los sectarios.
Publicar entrada



Enlaces relacionados:
Caída de Montsegur y del catarismo
Cronología de la cruzada contra el Catarismo
Gnosis Cátara y extinción del catarismo

martes, 21 de diciembre de 2010

El legado secreto de los cátaros


Joaquín Albaicín - Soriaymas. 22/10/2005

"A ojos de los cátaros –como también, mucho antes, de los docetistas- Jesús y María no eran sino ángeles cuya naturaleza carnal había sido tejida con hebras de pura ilusión", nos dice Albaicín en su reseña bibliográfica

 

EL LEGADO SECRETO DE LOS CÁTAROS - Edición de Francesco Zambon - Editorial Siruela

A ojos de los cátaros –como también, mucho antes, de los docetistas- Jesús y María no eran sino ángeles cuya naturaleza carnal había sido tejida con hebras de pura ilusión. ¿Justifica tal percepción del Salvador y de la Virgen la calificación –siempre vejatoria- de herejía? No sabríamos decir hasta qué punto. Aparte de que basta echar un vistazo al zoroastrismo, al judaísmo, al hinduismo, al budismo o al islam para constatar el peso específico de la angeología en toda religión, no es -de entrada- sencilla tarea establecer lo que a ciencia cierta fue el catarismo, ni siquiera a partir de los textos recogidos en este volumen: “Libro de los dos principios”, “Tratado cátaro”, “Ritual occitano y Comentario al Padrenuestro”. No pretendemos negar su valor, pero, como en su momento ya subrayara otro investigador de este movimiento surgido y sofocado en el Medioevo , se trata de textos tardíos. Además, son los únicos con que contamos: nada prueba, por tanto, que su contenido fuera asumido sin reservas por el conjunto de la Iglesia Cátara, dividida –como explica Zambon- en al menos dos grandes corrientes.

Para los cátaros, este mundo era la “ciénaga suma”, la “tierra última”, el “infierno profundo”. Mas la concepción del cuerpo como calabozo tras cuyos barrotes gime prisionera el alma, exiliada en tierra extranjera, la hallamos ya en Platón y podría decirse que en toda religión tradicional revelada. Sólo las carencias propias del pensamiento moderno justifican la habitual referencia a dicha concepción como una “particularidad” de los “gnósticos”. De hecho, fue la decrepitud en que el cuerpo se va consumiendo, la apreciación visual del carácter perecedero de cuanto habita el mundo sublunar, la chispa que encendió la luz de la Verdad en el corazón del príncipe Siddhartha. Bien por el abandono de la carne tras la muerte, bien –en ciertas vías iniciáticas- mediante su transubstanciación (el “volatilizar lo fijo y fijar lo volátil” de los hermetistas), la liberación de los grilletes corporales ha sido siempre la diana a que ha apuntado con su flecha todo método de realización espiritual.

En este sentido, no debería el autor de la introducción subrayar como rasgo poco menos que exótico la presencia en la doctrina cátara de referencias al ternario cuerpo-alma-espíritu. Mucho menos, matizar que dicha concepción habría sido “corriente en el cristianismo de los primeros tiempos”. En realidad, esa división es la raíz a partir de la cual crecen las ramas, hojas y frutos de toda verdadera religión No nos hallamos, pues, ante una concepción corriente en determinada época del cristianismo. Sencillamente, en ausencia de tal división, no hay cristianismo, ni islam, ni budismo, ni judaísmo, ni hinduismo...

Ignoro si Zambon acierta al juzgar que “el sentimiento predominante entre los cátaros era el de una total ajenidad al mundo … como de alguien que no se ha recobrado nunca de la sorpresa de despertarse en un lugar desconocido, alejado de la verdadera patria y de las cosas familiares”, pero… ¿Acaso puede o debe esperarse que el hombre cuyo corazón alberga alguna nostalgia del Cielo adopte un posicionamiento cósmico y anímico diferente a ese? Es cierto que, a la luz de los textos a nuestro alcance, el catarismo parece haber marcado con acentos extremos ciertas premisas doctrinales francamente difíciles de asumir desde una perspectiva religiosa, como la identificación del Dios creador de Génesis con un demiurgo diabólico, mas también que no tenemos claro en qué atalaya espiritual se comprendían situados los propios cátaros. Y que, en un contexto metafísico -como aquel en que germinan las semillas del tantra budista o el shivaísmo-, afirmaciones como la antedicha podrían perfectamente ser reconducidas hasta un marco doctrinal ortodoxo, por cuanto dichas tradiciones incluyen en su seno praxis espirituales encaminadas hacia la identificación con la Realidad última por vía de descubrir el componente ilusorio titilante en todos los estados manifestados del Ser, que, por próximos que puedan encontrarse a dicha Meta, no son la Meta.

Nada, si embargo, indica que los cátaros hayan concebido la existencia de estados del Ser o esferas de realidad “emplazados” más allá de esa Creación celestial del Dios bueno que oponían a la maligna y terrenal, obra del dios malo. En este sentido, sí parece justificado hablar de herejía o, quizá mejor, de degeneración de una vía iniciática.

Limitado sólo por las señaladas dificultades inherentes a su tarea, Francesco Zambon hace un notable trabajo a la hora de situar al lector en el ámbito histórico y doctrinal en que surgió esta iglesia que tanta fascinación ha ejercido sobre literatos y amigos de pseudoesoterismos.

Joaquín Albaicín: "Altar Mayor" nº 102, Sept-Oct 2005, a quienes corresponden los derechos de autor. Agradecemos a J. Albaicín su colaboración con Soriaymas.com

Enlaces relacionados:
Caída de Montsegur y el catarismo (por Ángel Almazán)
Cronología cátara (por Ángel Almazán)
Santo Domingo de Guzmán: incógnitas y catarismo (por Ángel Almazán)
Santo Domingo de Guzmán y su aspecto sombrío anticátaro (por Ángel Almazán)