martes, 21 de diciembre de 2010

J.R.R. Tolkien. Señor de la Tierra Media


Ángel Almazán - Soriaymas. 26/03/2003

Interesante libro sobre Tolkien, su cosmogónico "El Silmarillion" y la epopeya de "El Señor de los Anillos". Recogemos algunos extractos del mismo.


 

Tengo un hijo, Diego, de 12 años de edad, que es un apasionado lector de los libros de Tolkien y de los dos films de la trilogía dirigida por Peter Jackson, "The Lord of the Rings", cuyas dos primeras entregas he visto con grata estupefacción y admiración, y que gracias a Internet puedo contemplar en DVD cuando y cuanto quiero.


Y es que he de reconocer que tan solo conocía algunos artículos sobre "El Señor de los Anillos" y Tolkien, y el intento fallido de su traslado como película de dibujos animados hecha hace unos cuantos años y que me desalentó en mi propósito de iniciar la lectura de esta obra.


Pero tras contemplar "Las Dos Torres" en el cine, esa misma noche me apropié del último libro de la trilogía, "El retorno del rey" que tenía mi hijo en su librería porque necesitaba saber cómo continuaba la historia y que acontecía con sus personajes principales... Y leyendo páginas seguidas, y muchas otras por encima.., pude al cabo de tres días quedar "saciado". Esta lectura y los dos filmes me hicieron comprender por qué 50 millones de lectores, en 30 idiomas, han leído esta trilogía de Tolkien.


"The Lord of the Rings" es la continuación de "Hobbit", y ambas obras, a su vez, son historias que tienen como "manantial cosmogónico" esa rara obra que es el "Silmarillion". Pues bien, sobre todas ellas trata el libro al que voy a hacer referencia y que mi hijo y esposa tuvieron a bien regalarme el pasado "Día del Padre". Y tan interesante ha sido su lectura que ayer sábado acabé con él en la villa episcopal de El Burgo de Osma.


Su título: "J.R.R.Tolkien. Señor de la Tierra Media". Está editado por Minotauro.


Es un libro integrado por quince ensayos de diferentes autores, algunos de los cuales conocieron en vida a Tolkien. Un libro que considero necesario para los "tolkienómanos" y también para quienes se han sentido conmovidos y removidos en lo más hondo ante la lectura de sus obras o por los dos filmes que -con una maestría que supera a Spielberg- ha realizado Peter Jackson.


De este grupo de ensayos destacaremos los siguientes, según aparecen ordenados en el libro:


- "Sobre el abismo de fuego: El heroísmo cristiano en "El Silmarillion" y "El Señor de los Anillos".

- El Señor de los Anillos: Una perspectiva católica".

- "J.R.R. Tolkien: Una mitología para Inglaterra"

- "La percepción del tiempo en 'El Señor de los Anillos" de J.R.R. Tolkien".

- "Tolkien y el renacimiento literario católico".

- "Un lejano destello del Evangelio: la Salvación en 'El Señor de los Anillos' de Tolkien.

- "La Pasión según Tolkien".



George Sayer



- Tolkien "era un devoto y estricto católico a la vieja usanza".

- Sentía una gran devoción por la Virgen María. A George Sayer le escribió una carta "en la que afirmaba que atribuía cuanto de bueno o hermoso había en sus escritos a la influencia de Nuestra Señora, "la influencia más importante en mi vida". Y no lo decía gratuitamente. Un ejemplo obveio es el personaje de Galadriel".

- Para Tolkien, dice Sayer, "la vida era una lucha entre el bien y el mal, y él creía firmemente que los sacramentos liberaban al ser humano del cautiverio a Sauron".




Stratford Caldecott



- "Lo que empujaba a Tolkien a trabajar hasta altas horas de la noche no era meramente el deseo de contar una historia, sino la conciencia de que él era parte de una historia. Tal vez estuviera escribiendo ficción, pero estaba narrando la verdad acerca del mundo como ésta se le revelaba. Y esta verdad la descugrió a medida que escribía, a través del proceso de escritura mismo. "Tuve siempre la sensación de registrar lo que estuvo siempre 'allí', en alguna parte, no de 'inventar'"..."

- "'El Señor de los Anillos' trata de una Búsqueda, pero su redacción fue también una Búsqueda, así como puede serlo su lectura".

- "Tolkien estaba explorando los arquetipos e imágenes de un pueblo, su propio pueblo del noroeste de Europa..."

- "Mediante el poder de su imaginación mítica, Tolkien evoca la tragedia y el misterio de la muerte con el telón de fondo de un misterio aún mayor: el de la existencia La sensación de pérdida, d eun mundo que se desvanece, colma las páginas del libro .., pro para que se produzca la pérdida antes ha de haber existido posesión... [se dá] una una nostalfia por una Edad Dorada pasada. Al igual que en todos los grandes sistemas mitológicos del mundo, cada ciclo de restauración termina con una caída".

- Para Caldecott, en las figuras de Gandalf, Frodo y Aragon hay referentes crísticos.

- "El Anillo es un símbolo de orgullo y poder. Representa todo lo que nos arrastra al reino del Señor Oscuro tentándonos a ser como él... Todos tenemos un Anillo como ése: forma los cimientos de nuestra Torre Oscura propia, a saber, el Yo, el falso yo. Nuestra Búsqueda, como la de Frodo y la de Sam, consiste en renunciar al Anillo y librarnos de su ascendiente sobre nosotros, en última instancia siguiendo el sendero que sólo Cristo ha seguido hasta el final: sacrificándose por sus amigos. Si éste es el significado del Anillo, renunciar a él es imposible, como Tolkien comprendió, sin ayuda 'externa'. (En teología esto sería la gracia)... El final de 'El Señor de los Anillos' es un triunfo de la Providencia sobre el Destino, pero también el triunfo de la Misericordia, en la cual el libre albedrío, auxiliado por la gracia, es plenamente vindicado".



Patrick Curry


- "Tolkien cree que la comunidad, la naturaleza y el espíritu merecen el esfuerzo de luchar por ellos"
- Tolkien "merece reconocimiento por haber advertido las consecuencias destructivas de la modernidad mucho antes que la gran mayoría de sus pares". Por modernidad, Curry entiende "la nación-estado, la ciencia y la tecnología, y el capital financiero".



Robert Murray


- En el Silmallion, Tolkien aplica su teoría de la "Sub-creación":
"Aquí Tolkien proyectó su idea de la sub-creación al inicio de todas las cosas, que concibió en términos musicales. Ilúvatar, el Único, creó primero a los Ainur, 'los Sagrados, vástagos de su pensamiento', y les propuso temas para que ellos compusieran música. Al fin convocó un silencio, y reveló entonces que esta música, tanto en su belleza como en las discondancias que habían brotado de ella, formaba los arquetipos y el 'guión' de todo un mundo y su historia".
En una carta dice Tolkien: "De modo que en este mito se 'concibe (legítimamente, sea ello un rasgo del mundo real o no) que concedió poderes 'sub-creativos' especiales a algunos de Sus seres creados de más alto orden: eso es garantía de que a lo que inventaron o hicieron debe concedérsele la realidad de la Creación". Y añade Murray: "Tolkien me confió en una ocasión que le gustaba creer que Dios había dado parte a los ángeles en los trabajos de la creación. Pensé que estaba formulando una especulación teológica, puesto que por aquel entonces yo todavía no había visto 'El Silmarillion'".


[Nota de A.Almazán: he aquí una cosmogonía gnóstica, con raíces pitagóricas, platónicas y neoplatónicas... ¡La música de las esferas..!).

- El Señor de los Anillos "es sin duda, un momunental ejemplo de sub-creación de un Mundo Secundario... El hecho de que esperaba que se alzara como 'un lejano destello, un eco del evangelio' se revela en la carta, ahora publicada, en la que me hablaba del oculto 'orden de la Gracia'.."


Charles A. Coulombe



- "Buena parte de la visión única del señor Tolkien fue directamente modelada por las imágenes recurrentes de la cultura católica que lo formaron y que no son compartidos por los no católicos, en general".

- "El Sagrado Sacramento [la comunión, la eucaristía] se encontraba en el corazón mismo de la vida devocional de JRRT.

- Tolkien "compartía con entusiasmo la veneración católica a la Santísima Virgen María (...) Como ejemplo citamos una carta al jesuita Robert Murray, en la que habla de "Nuestra Señora, sobre la cual se funda toda mi escasa percepción de la belleza tanto en majestad como en simplicidad". Hasta cierto punto en la figura de Galadriel, pero particularmente en la de Elbereth, podemos ver la sombra de María".

- "Podría afirmarse que el efecto de la magia, usada para bien, es en 'El Señor de los Anillos' el mismo que el de los Sacramentos en la vida del católico devoto... En una palabra, tal como los Sacramentos son los medios de la Gracia en el mundo católico, la magia, usada por los sabios, es el medio de la Gracia en la Tierra Media".

- Una carta de Tolkien al padre Murray, dice: "El Señor de los Anillos es, por supuesto, una obra fundamentalmente religiosa y católica; de manera inconsciente al principio, pero luego cobré conciencia de ello en la revisión.. Porque el elemento religios queda absorbido en la historia y el simbolismo".

- El Señor de los Anillos, para Coulombe, "es la gran obra épica católica de esta era, digna de estar junto a las leyendas del Grial".



Elwin Fairburn



- Según Colin Wilson: "El Señor de los Anillos es una crítica del mundo moderno y de los valores de la civilización tecnológica. La obra afirma sus valores e intenta persuadir al lector de que son preferibles a los valores actuales... De hecho, como 'The Waste Land', es a la vez un ataque al mundo moderno y un credo, un manifiesto".

- Y dice Fairburn: "Es el manifiesto de un mundo tan lejos de los valores del 'cosmopolitismo americano' como es posible imaginar".

- Según Walter Schps: "El único viento igualitario que sopla a través de los árboles sensible de la Tierra Media procede del Este, y el igualitarismo del que trae noticias es el de una espantosa esclavitud". A lo que agrega Fairburn: "Lo más parecdido a una 'democracia al estilo occidental' en 'El Señor de los Anillos? es lo que Tolkien llamó 'el aspecto republicano o aristocrático de la Comarca', que de hecho apenas si puede decirque se tiene un gobierno. Mientras que por supuesto, la vistoria del Oeste depende, como el título del último volumen rena, no de un 'mundo hecho seguro por la democracia', sino del 'retorno del Rey'- Es evidente que Tolkien, como él mismo confesó, no era 'un demócrata' en ninguna de sus acepciones corrientes. Sin embargo, Aragorn, el rey Elessar, no es un tirano o un duce, sino un regente sabio y benévolo que respeta las tradiciones locales de autogobierno e independencia".

- Señala Fairburn: "El de Tolkien es un mundo en el cual la decencia y el honor tienen un valor infinitamente mayor que la riqueza material, y en el que sólo mediante la avaricia materialista, el afán de posesión y el deseo de poder temporal el Anillo Único obra su mal".

Kevin Aldrich

- En una carta de Tolkien, del 14 de octubre de 1958, éste dice que "El Señor de los Anillos" no es un cuento sobre el poder: "La búsqueda del poder es sólo el motivo que pone los acontecimientos en marcha y creo que relativamente carece de importancia. Trata sobre todo de la Muerte y la Inmortalidad; y de las 'huidas': la longevidad y el atesoramiento de la memoria".

- Patricia Meyers Spacks ve en "El Señor de los Anillos", como si fuera un "mito heroico nórdico que asume un enfoque sombrío de la vida".

- Aragorn, el último hombre en quien corre pura la sangre de Númenor (una isla paradisíaca cercana a Valinor) tiene tres dones: longevidad, habilidad para sanar con sus manos y morir voluntariamente ("no suicidándose sino entregando su vida cuando el fin se acerca".

- Este último don, según Tolkién, quizás lo tuviera Adán antes de ser expulsado del Paraíso, y se lo adscribía también a la Virgen María:
"Era también idea de los Elfos (y de los Numernóreanos incorruptos) que un 'buen' Hombre estaría dispuesto a morir voluntariamente o debería hacerlo, sometiéndose con confianza antes que lo olbligaran (como hizo Aragorn).
Puede que ésta haya sido la naturaleza del Hombre no caído; aunque la compulsión no le amenazara: desearía y pediría 'continuar' hacia un estado más elevado. La Asunción de María, la única persona no caída, puede considerarse en cierta forma como la simple reobtención de una gracia y una libertar impertérritas: pidió ser recibida y lo fue, pues ya no tenía función en la Tierra".




Joseph Pearce



- "Es la constante conciencia de los poderes del mundo invisible, ocultos pero reales [para Tolkien], lo que alimenta la imaginación y proporciona a sus libros la tensión creativa que impregna cada una de sus páginas".

- "Lejos de ser una huida de la realidad, su mundo "de fantasía" es, en sentido metafísico, una huida a la realidad".

Colin Gunton

- "El artista es el creador de un 'mundo secundario' que posee un averdad propia y que al mismo timepo puede arrojar luz sobre el mundo primario en que vivimos. O más bien, y la elección de palabras es significativa, el artista no es tanto creador como sub-creador".


- Tolkien dijo a C.S. Lewuis y Hugo Dyson: "El hombre no es, en última instancia, un mentiroso. Tal vez pervierta su pensamiento y lo convierta en mentiras, pero procede de Dios, y es de Dios de quien toma sus ideales últimos... No meramente los pensamientos abstractos del hombre sino también sus invenciones de la imaginación tienen que originarse en Dios, y en consecuencia reflejar algo de la verdad eterna. Al crear un mito, al practicar la 'mitopeia' y poblar el mundo con elfos, dragones y trasgos, un narrador... está de hecho cupliendo el propósito divino y reflejando un fragmento separado de la luz verdadera".


Sean McGrath

- "El mito de El Señor de los Anillos representa la dinámica de esta opción fundamental de la renuncia a la vida en aras de un bien superior...Porque cuando cuando Dios nos pide que trascendamos nuestro presente estado de existencia, nos está pidiendo que nos quebremos y nos gastemos tan implacablemente como Frodo entrega todo su ser a la búsqueda".




Nota: Dedico esta reseña bibliográfica a mi hijo Diego.

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